Cómo conseguir una mente sana

Cómo conseguir una mente sana

En la entrega anterior me comprometí a explicar  el sentido del camino óctuple desde la perspectiva de la tradición vipassana. Esta explicación se basa en tres actitudes fundamentales:

  1. Ética: versa sobre el conjunto de normas de conducta que permiten vivir de acuerdo con el camino óctuple. Esta ética es similar a nuestra ética occidental, ya que trata sobre aquellos aspectos que son beneficiosos tanto para uno como para los demás seres vivos. De las ocho dimensiones comentadas en la entrega anterior, engloba la acción justa, la palabra justa y el modo de vida justo. Si no cultivamos estas actitudes será muy complicado poder meditar, ya que practicarlas produce tranquilidad y serenidad.
  2. Concentración: se corresponde con el esfuerzo, la atención y concentración justas. Es lo que entendemos por Mindfulness actualmente. Esto es llevado a cabo mediante el entrenamiento, de forma similar al desarrollo de competencias o habilidades personales. A medida que existe más concentración, la meditación es más fácil.
  3. Sabiduría: es el grado de entendimiento y de comprensión de cómo funcionan los procesos mentales asociados con la insatisfacción o la felicidad. Corresponde a la visión y el pensamiento justo y también a la acepción actual del término. A mayor sabiduría, mejor entendimiento de causas y efectos del comportamiento propio.

Estos tres aspectos, ética, concentración y sabiduría, se refuerzan mutuamente. A mayor ética, es más fácil la concentración y de ello resulta la sabiduría. Con sabiduría es más fácil tener un comportamiento ético y tomar conciencia de que el bienestar de uno es inseparable del de las personas con las que compartimos nuestra vida.

Este tipo de enseñanzas nos muestran que la práctica del Mindfulness es importantísima para conseguir una mente sana, es como el trabajo de un jardinero interior, que se ocupa del jardín de la mente donde crecen pensamientos bellos y armoniosos y otros con resentimiento o codicia. Este jardinero- la práctica del Mindfulness– ve las plantas, las observa y nota si le agradan o desagradan, si le aportan felicidad o sufrimiento. Observa cómo esos pensamientos despliegan actitudes diversas; unas son de amor y alegría y otras generan odio o resentimiento. A medida que la persona se fija en este proceso, va volviéndose mejor jardinero de su mente, al relacionar unos pensamientos con sus actitudes y experiencias.

El próximo escrito versará sobre qué pensamientos nos ayudan, cuáles debemos cultivar o erradicar…

Gracias por vuestra atención. Espero poder ayudaros con estos escritos a vivir con más dignidad y paz.

También podéis encontrarnos en Jaén, nuestro equipo de Psicólogos en Jaén y yo, estaremos encantados de atenderos.